Cómo migrar una web a otro dominio sin perder SEO: guía paso a paso
Cambiar el dominio de una web que ya está posicionada da bastante vértigo.
Y lo digo después de haber realizado más de una migración de dominio a lo largo de mi trabajo como desarrolladora web.
Esta no era la primera. La diferencia es que, esta vez, la web era la mía.
Después de varios años trabajando como Oh my Web!, decidí recuperar mi marca personal y trasladar mi web a Yohe Cáceres. En julio de 2026 migré ohmyweb.net a yohecaceres.com.
Técnicamente conocía el proceso. Sabía que había que preparar las redirecciones, revisar URLs, canonicals, enlaces internos, sitemap, Search Console y todas las piezas que intervienen en una migración.
Pero cuando el dominio que estás moviendo es el tuyo, la perspectiva cambia bastante.
Detrás de ohmyweb.net había años de trabajo, contenidos publicados, enlaces externos, páginas indexadas y búsquedas para las que Google ya había aprendido a relacionar mi web con determinados servicios.
Y, aunque sepas cómo debe hacerse una migración, inevitablemente aparece la pregunta:
¿Conseguiré trasladar todo esto a mi nuevo dominio sin perder el posicionamiento que ya he conseguido?
La respuesta corta es que una migración bien planteada permite conservar y transferir buena parte de esas señales, pero no basta con copiar la web y cambiar una dirección por otra.
Hay que indicarle de forma coherente a Google que cada URL antigua se ha trasladado a una nueva, mantener las redirecciones, revisar enlaces internos y canonicals, enviar el sitemap, comunicar el cambio en Google Search Console y, después, tener algo de paciencia mientras el buscador vuelve a rastrear y procesa el traslado.
En esta ocasión, además, he podido seguir el proceso desde los dos lados: como profesional que sabe qué señales debe configurar y como propietaria de una web que observa con mucho más detalle cómo Google va interpretando el cambio.
Y eso me ha permitido comprobar algo que desde fuera no siempre se ve: durante unas semanas pueden convivir en Google señales del dominio antiguo y del nuevo, las posiciones pueden fluctuar y Search Console puede mostrar información correspondiente a rastreos realizados en momentos diferentes.
Por eso he preparado esta guía.
No porque esta haya sido mi primera migración de dominio, sino precisamente porque hacerla sobre mi propia web me ha permitido observar con mucho más detalle todo lo que ocurre después de terminar la parte técnica.
Si estás pensando en cambiar el dominio de tu web, aquí tienes el proceso que conviene seguir antes, durante y después de la migración para reducir al máximo su impacto en el SEO.
Cómo migrar un dominio sin perder posicionamiento en buscadores
Si vas a trasladar una web a un nuevo dominio, tiene que existir una relación muy clara entre la dirección antigua y la nueva:
URL antigua → redirección permanente → URL equivalente del dominio nuevo
Además:
- Prepara y verifica el nuevo dominio.
- Haz un inventario de las URLs existentes.
- Define a qué nueva URL corresponde cada una.
- Migra la web.
- Actualiza enlaces internos, canonicals, datos estructurados y demás referencias.
- Configura redirecciones permanentes desde el dominio antiguo.
- Genera y envía el sitemap del nuevo dominio.
- Verifica ambos dominios en Google Search Console.
- Utiliza la herramienta Cambio de dirección de Google Search Console.
- Mantén activo el dominio antiguo y sus redirecciones.
- Controla durante las semanas siguientes la indexación, las impresiones, los clics y las posiciones.
Y algo importante: no des de baja el dominio antiguo inmediatamente después de la migración. Google necesita poder seguir accediendo a esas URLs para encontrar las redirecciones y procesar correctamente el traslado.
Esta vez la migración era la de mi propia web
He realizado otras migraciones de dominio trabajando con sitios web, pero en julio de 2026 me tocó hacer una bastante diferente: trasladar mi propia web profesional de ohmyweb.net a yohecaceres.com después de decidir abandonar la marca Oh my Web! y volver a trabajar con mi marca personal.
El procedimiento técnico no era nuevo para mí. Lo diferente era poder seguir con mucho más detalle qué ocurría después con una web cuyo historial, contenidos, posicionamiento y evolución conocía perfectamente.
Durante las semanas posteriores he ido comprobando cómo Google rastreaba ambos dominios, mantenía temporalmente URLs antiguas en su índice, comenzaba a posicionar las nuevas y transfería progresivamente las señales entre unas y otras.
También he podido revisar cada fluctuación directamente en Search Console y comprobar cuándo algo era realmente un problema técnico y cuándo simplemente formaba parte del proceso normal de una migración.
Incluso apareció algún detalle fácil de pasar por alto, como la herramienta Cambio de dirección de Google Search Console, que no sustituye a las redirecciones pero sí permite comunicar expresamente a Google que todo el sitio se ha trasladado.
Por eso esta guía combina dos cosas: el procedimiento que utilizo profesionalmente para realizar una migración de dominio y lo que he podido observar al aplicarlo, esta vez, a mi propia web.

¿Qué es una migración de dominio?
Una migración de dominio se produce cuando una web cambia de una dirección a otra manteniendo total o parcialmente su contenido.
Por ejemplo:
antiguodominio.com
pasa a ser:
nuevodominio.com
Y, por tanto:
antiguodominio.com/servicio/
pasa a ser:
nuevodominio.com/servicio/
Desde el punto de vista del usuario puede parecer un cambio relativamente sencillo. Para un buscador, sin embargo, todas esas direcciones son URLs diferentes.
Por eso necesitamos indicarle que el contenido no ha desaparecido ni se ha duplicado: se ha trasladado.
¿Es lo mismo cambiar de hosting que cambiar de dominio?
No.
Si cambias una web de un proveedor de alojamiento a otro pero conservas exactamente las mismas URLs, has realizado una migración de hosting, pero no un cambio de dominio.
En cambio, si pasas de:
midominioantiguo.com
a:
midominionuevo.com
todas las URLs cambian y Google tiene que volver a procesar su relación.
También puede haber migraciones más complejas en las que cambien simultáneamente dominio, estructura, CMS, diseño y contenido.
Siempre que sea posible, yo evitaría hacer todos esos cambios a la vez.
Si algo sale mal después, será mucho más difícil saber qué cambio ha provocado el problema.
¿Se puede cambiar de dominio sin perder posicionamiento SEO?
Sí, aunque conviene matizar qué significa exactamente «no perder posicionamiento».
Una migración correctamente planteada intenta conservar y transferir las señales existentes desde las antiguas URLs hacia las nuevas. Pero eso no significa que las posiciones tengan que permanecer completamente inmóviles durante el proceso.
Google tiene que:
- volver a rastrear las URLs antiguas;
- encontrar sus redirecciones;
- rastrear las nuevas;
- procesar sus canonicals;
- actualizar enlaces;
- interpretar los sitemaps;
- recalcular señales;
- actualizar progresivamente sus índices y resultados.
Por tanto, durante las primeras semanas pueden producirse fluctuaciones.
Esto es exactamente lo que he visto en mi propia migración.
Poco después del cambio, yohecaceres.com empezó a aparecer para búsquedas en las que antes posicionaba ohmyweb.net. Semanas más tarde, para algunas consultas el dominio antiguo seguía apareciendo mientras que el nuevo parecía haber desaparecido.
Si me hubiera limitado a buscar mi web manualmente en Google, podría haber llegado a la conclusión de que había perdido el posicionamiento.
Sin embargo, Google Search Console mostraba otra realidad: el nuevo dominio seguía recibiendo impresiones y posicionándose para esas consultas.
Una cosa es que una web ya no aparezca y otra muy distinta que esté apareciendo en posiciones que no puedes comprobar fácilmente de forma manual.
Antes de migrar el dominio
Haz una copia de seguridad completa
Antes de tocar absolutamente nada, haz una copia de seguridad de la web.
En WordPress debería incluir, como mínimo:
- archivos;
- base de datos;
- plugins;
- temas;
- uploads;
- configuraciones importantes.
No empieces una migración sin tener una versión a la que puedas volver si algo sale mal.
Haz un inventario de todas las URLs antiguas
Este es uno de los pasos más importantes.
Necesitas saber qué URLs tiene actualmente la web y cuál será el destino de cada una.
Puedes crear una tabla sencilla:
| URL antigua | URL nueva |
|---|---|
antiguodominio.com/ | nuevodominio.com/ |
antiguodominio.com/contacto/ | nuevodominio.com/contacto/ |
antiguodominio.com/servicio/ | nuevodominio.com/servicio/ |
antiguodominio.com/articulo/ | nuevodominio.com/articulo/ |
Si conservas la misma estructura de URLs, el proceso será mucho más sencillo.
Pero si también vas a modificar slugs, eliminar páginas o reorganizar contenidos, documenta cada cambio.
No dejes las redirecciones para el final confiando en acordarte de todo.
¿De dónde puedes sacar las URLs?
Puedes utilizar diferentes fuentes:
- sitemap XML;
- Google Search Console;
- Google Analytics;
- una herramienta de rastreo;
- WordPress;
- base de datos;
- informes de backlinks;
- enlaces internos.
Conviene identificar especialmente las páginas:
- indexadas;
- con tráfico orgánico;
- bien posicionadas;
- con backlinks;
- que reciben visitas desde otras webs;
- comercialmente importantes.
Define el destino de cada URL antigua
No todas las URLs tienen por qué conservar exactamente el mismo slug.
Lo importante es saber de antemano qué sucederá con cada una.
Si existe una página equivalente, la correspondencia debería ser directa.
Por ejemplo:
antiguodominio.com/diseno-web/
→
nuevodominio.com/diseno-web/
Si un contenido desaparece pero existe otro que responde prácticamente a la misma intención, puede tener sentido redirigirlo hacia él.
Pero no conviertas la página principal en un cajón de sastre al que enviar todas las URLs eliminadas.
Prepara correctamente el nuevo dominio
Antes de empezar a enviar tráfico hacia él, comprueba:
- DNS;
- certificado SSL;
- HTTPS;
- versión con
wwwo sinwww; - alojamiento;
- WordPress;
- correo electrónico, si depende del dominio;
- caché;
robots.txt;- sitemap;
- funcionamiento general.
Decide también cuál será la versión definitiva de las URLs.
Por ejemplo:
o:
Es mejor establecerlo correctamente desde el principio que añadir después nuevas redirecciones innecesarias.
Añade el nuevo dominio a Google Search Console
No esperes a que Google lo descubra por sí solo. Crea una propiedad para el nuevo dominio en Google Search Console y verifica que tienes acceso.
Si utilizas una propiedad de dominio, normalmente la verificación se realiza mediante DNS. Conserva también la propiedad del dominio antiguo. Durante una migración vas a necesitar consultar ambas.
Guarda una referencia del rendimiento anterior
Antes del cambio conviene registrar algunos datos:
- clics orgánicos;
- impresiones;
- consultas principales;
- páginas que más tráfico reciben;
- posiciones medias;
- páginas indexadas;
- backlinks importantes.
No necesitas convertirlo en un informe enorme.
Se trata simplemente de disponer de una referencia que puedas comparar después.
Cómo migrar la web al nuevo dominio
Migra WordPress
Una web WordPress puede trasladarse de diferentes maneras:
- herramientas del propio hosting;
- plugins de migración;
- copia manual;
- clonación;
- migración asistida por el proveedor.
El método concreto importa menos que el resultado. Cuando termines, la nueva web debe funcionar correctamente en el nuevo dominio. Pero todavía no hemos acabado.
Copiar la web es solo una parte de la migración.
Sustituye las referencias al dominio antiguo
Una instalación WordPress puede contener URLs absolutas almacenadas en distintos lugares.
Revisa:
- contenido;
- imágenes;
- botones;
- formularios;
- plantillas;
- cabecera;
- footer;
- CSS;
- scripts;
- bloques reutilizables;
- base de datos;
- datos estructurados;
- Open Graph;
- canonicals.
El objetivo es que la nueva web deje de depender innecesariamente del dominio anterior.
Revisa los enlaces internos
Después de la migración, los enlaces internos deberían apuntar directamente a la nueva URL.
No interesa mantener esto:
nuevodominio.com
→ enlace a antiguodominio.com/pagina/
→ redirección →
nuevodominio.com/pagina/
Aunque termine funcionando, estamos obligando al navegador y a los rastreadores a realizar un salto innecesario.
Revisa especialmente:
- menú;
- footer;
- breadcrumbs;
- enlaces dentro de artículos;
- botones;
- llamadas a la acción;
- enlaces de imágenes;
- contenidos relacionados.
Los enlaces internos también ayudan a Google a descubrir páginas y comprender la relación entre los distintos contenidos del sitio.
Comprueba las canonical
Cada URL nueva debería declarar correctamente cuál es su versión canónica.
Si estás en:
la canonical debería apuntar a:
y no a la versión antigua.
Puedes comprobarlo directamente en el código, pero Google Search Console resulta especialmente útil.
En:
Inspección de URLs → Indexación
puedes consultar:
- Declarada por el usuario como canónica.
- Seleccionada por Google como canónica.
Si ambas corresponden a la nueva URL, es una buena señal.
Revisa los datos estructurados
Este es uno de los lugares donde resulta fácil olvidarse del dominio antiguo.
Si utilizas Schema.org o JSON-LD, revisa propiedades como:
url;@id;mainEntityOfPage;image;logo;sameAs;provider;- referencias entre entidades.
En una web pueden existir datos estructurados correctos visualmente pero que continúen identificando elementos mediante URLs del dominio anterior.
Si además del dominio has cambiado de marca, como ocurrió en mi caso, esta revisión resulta todavía más importante.
Revisa Open Graph y otros metadatos
Las redes sociales y aplicaciones de mensajería utilizan distintos metadatos para generar las vistas previas de los enlaces.
Comprueba, entre otros:
og:url;og:title;og:image;- nombre del sitio;
- Twitter/X Cards, si las utilizas.
Una migración completa debe limpiar también esas referencias.
Comprueba robots.txt
Antes de publicar definitivamente, asegúrate de que el nuevo dominio puede ser rastreado. Esto es especialmente importante si has trabajado previamente en un entorno de pruebas. En WordPress revisa también que no siga activada una configuración destinada a disuadir a los motores de búsqueda.
Bloquear accidentalmente el rastreo de la nueva web después de una migración sería un problema mucho más serio que una fluctuación temporal de posiciones.
Genera el sitemap XML del nuevo dominio
El sitemap debe incluir las URLs definitivas que quieres que los buscadores conozcan. Después de la migración, ábrelo y comprueba que las direcciones pertenecen al dominio nuevo. No des por hecho que todo está bien porque tu plugin SEO lo genera automáticamente. Compruébalo.
Cómo redirigir el dominio antiguo sin perder SEO
Configura redirecciones permanentes
Este es uno de los pilares de una migración de dominio.
Las antiguas URLs deben llevar a las nuevas mediante redirecciones permanentes, habitualmente 301 —o 308 cuando corresponda—.
Por ejemplo:
ohmyweb.net/diseno-web-en-zamora/
→
yohecaceres.com/diseno-web-en-zamora/
La redirección indica que el recurso se ha trasladado de forma permanente.
Puedes consultar la documentación oficial de Google sobre redirecciones y Google Search para profundizar en cómo interpreta los distintos tipos de redirección.
Redirige cada URL hacia su equivalente
Este punto merece insistencia.
No redirijas:
antiguodominio.com/articulo-interesante/
hacia:
nuevodominio.com/
si ese mismo artículo continúa existiendo en:
nuevodominio.com/articulo-interesante/
La redirección correcta es:
antiguodominio.com/articulo-interesante/
→
nuevodominio.com/articulo-interesante/
La correspondencia debería ser lo más precisa posible.
Evita las cadenas de redirecciones
Intenta conseguir:
A → B
en lugar de:
A → B → C → D
Imagina que años atrás una página cambió de:
/servicios-web/
a:
/diseno-web/
y ahora además cambia de dominio.
Siempre que sea posible, haz que la URL original apunte directamente al destino definitivo del nuevo dominio.
Cuantos menos saltos innecesarios, mejor.
Comprueba que las redirecciones funcionan realmente
No basta con configurarlas.
Prueba una muestra suficientemente representativa:
- home;
- páginas de servicios;
- posts;
- categorías importantes;
- páginas profundas;
- URLs con backlinks;
- páginas con tráfico.
Comprueba tanto el destino como el código HTTP.
Una redirección que acaba en el lugar correcto después de tres saltos no está igual de bien planteada que una redirección directa.

Qué hacer en Google después de cambiar de dominio
Envía el sitemap del nuevo dominio
En la propiedad nueva de Google Search Console ve a:
Indexación → Sitemaps
y añade el sitemap correspondiente.
En muchas instalaciones WordPress tendrá una dirección similar a:
https://nuevodominio.com/sitemap_index.xml
Puedes consultar también la documentación oficial de Google sobre sitemaps. Enviar un sitemap no obliga a Google a indexar todas sus URLs, pero facilita su descubrimiento y le proporciona una referencia clara de la estructura que quieres que rastree.
Utiliza Cambio de dirección en Google Search Console
Google Search Console dispone de una herramienta específica para indicarle que hemos cambiado el dominio de un sitio web.
Busca en:
Configuración → Cambio de dirección
Debes acceder desde la propiedad del dominio antiguo y seleccionar el nuevo dominio.
Por ejemplo:
ohmyweb.net
→
yohecaceres.com
La herramienta no sustituye las redirecciones.
Las complementa.
Google explica el procedimiento dentro de su propia guía sobre migraciones con cambio de URL.
Revisa también variantes y subdominios
Si tu web ha funcionado mediante:
dominio.com
www.dominio.com
o diferentes subdominios, revisa cuidadosamente cada caso. No des por hecho que todas las variantes se comportarán automáticamente como una sola propiedad.
Inspecciona las URLs más importantes
En:
Search Console → Inspección de URLs
introduce algunas páginas estratégicas del dominio nuevo.
Comprueba:
- si están en Google;
- si se permite el rastreo;
- si se permite la indexación;
- último rastreo;
- canonical declarada;
- canonical elegida por Google;
- sitemap;
- páginas desde las que Google las ha descubierto.
No hace falta inspeccionar manualmente cientos de URLs.
Empieza por las más relevantes.
Solicita un nuevo rastreo cuando tenga sentido
Si una página importante está correctamente publicada pero lleva tiempo sin volver a rastrearse, puedes utilizar:
Solicitar indexación
No significa que Google vaya a indexarla inmediatamente ni que vaya a mejorar su posición. Simplemente estás solicitando que vuelva a considerarla. Tampoco sirve de nada pulsar el botón repetidamente.
Qué hacer con el dominio antiguo
No lo elimines inmediatamente
Después de terminar una migración puede apetecer cerrar el capítulo anterior cuanto antes. Pero el dominio antiguo sigue teniendo una función muy importante. Es el origen de las redirecciones.
Cuando Google vuelva a visitar:
antiguodominio.com/pagina/
necesita encontrar la redirección que le conduce hasta:
nuevodominio.com/pagina/
Si el dominio deja de responder, esa señal desaparece. Google recomienda mantener las redirecciones durante al menos un año y, si es posible, durante más tiempo. Yo no tendría ninguna prisa por retirarlas.
Conserva la propiedad antigua de Search Console
Tampoco elimines inmediatamente el dominio antiguo de Google Search Console.
Durante la transición es muy útil poder comparar:
- impresiones antiguas;
- nuevas impresiones;
- rastreos;
- indexación;
- comportamiento de URLs concretas.
Además, la propia herramienta Cambio de dirección se gestiona desde esa propiedad.
Cómo comprobar si la migración SEO está funcionando
Después de la migración empieza una fase menos espectacular, pero igual de importante:
observar.
No se trata de realizar cambios todos los días, sino de comprobar que Google está interpretando correctamente lo que hemos hecho.
Comprueba la indexación del dominio nuevo
En Search Console ve a:
Indexación → Páginas
No todas las URLs excluidas representan un problema.
Puedes encontrar:
- redirecciones;
- páginas duplicadas;
- URLs alternativas;
- páginas con otra canonical;
- páginas descubiertas todavía sin indexar;
- errores reales.
Lo importante es determinar si las URLs que sí quieres posicionar están siendo correctamente rastreadas e indexadas.
Comprueba páginas concretas con Inspección de URLs
Esta herramienta ha sido especialmente útil durante mi propia migración.
Por ejemplo, al revisar:
yohecaceres.com/diseno-web-en-zamora/
Search Console confirmaba que:
- estaba indexada;
- podía rastrearse;
- podía indexarse;
- su canonical declarada era correcta;
- Google también la consideraba canónica.
Eso permite descartar rápidamente determinados problemas técnicos.
Compara el dominio antiguo y el nuevo
Durante una migración puede ocurrir que Search Console siga mostrando una URL del dominio antiguo como indexada, aunque ya hayas configurado correctamente su redirección hacia el dominio nuevo.
Antes de pensar que algo está fallando, fíjate en un dato fundamental:
¿cuándo rastreó Google esa URL por última vez?
La información que aparece en la inspección de URLs no siempre refleja lo que está ocurriendo en ese preciso momento, sino lo que Google encontró la última vez que visitó esa página.
Eso fue exactamente lo que ocurrió en mi caso.
Al inspeccionar una URL de ohmyweb.net, Search Console seguía indicando que estaba en Google. Sin embargo, al mirar la fecha comprobé que el último rastreo se había realizado antes de que Google procesara los cambios posteriores de la migración.
Por tanto, lo que estaba viendo era, en cierto modo, una fotografía anterior del estado de esa URL.
Mientras tanto, la página equivalente de yohecaceres.com ya estaba indexada correctamente y la URL antigua, consultada en ese momento, ya conducía al nuevo dominio.
Por eso es importante comparar siempre:
- cuándo se rastreó por última vez la URL antigua;
- qué ocurre actualmente cuando Google intenta acceder a ella;
- si la URL nueva está indexada;
- y si las redirecciones y canonicals apuntan correctamente al nuevo dominio.
Una URL antigua que todavía aparece como indexada no significa necesariamente que Google esté ignorando la migración. Puede significar simplemente que todavía no ha vuelto a rastrearla y actualizado la información que conserva en su índice.
La información del índice y la prueba en tiempo real no son lo mismo
Al inspeccionar una URL en Search Console, la información que ves corresponde al estado que Google tiene guardado en su índice, basado en la última vez que rastreó esa página. Pero durante una migración ese estado puede haberse quedado temporalmente desactualizado.
Para saber qué encuentra Google ahora mismo al intentar acceder a una URL, puedes utilizar la opción:
Probar URL publicada
La diferencia se entiende mejor con lo que ocurrió en mi propia migración.
Al inspeccionar una página de ohmyweb.net, Search Console seguía indicando que la URL estaba en Google. Sin embargo, su último rastreo se había realizado semanas antes.
Al utilizar Probar URL publicada, Google accedía de nuevo a esa dirección en ese momento y encontraba ya las señales actuales de la migración hacia yohecaceres.com.
Es decir, Search Console me estaba mostrando dos momentos diferentes de una misma URL:
- Inspección de URL: qué información tenía Google guardada de su último rastreo.
- Probar URL publicada: qué encontraba Google al acceder a esa URL en ese momento.
Esta distinción es especialmente útil después de cambiar de dominio.
Si pasados unos días desde la migración, una URL antigua todavía figura como indexada pero la prueba en tiempo real ya detecta correctamente el traslado al dominio nuevo, lo más probable es que Google todavía tenga pendiente actualizar esa información en su índice.
Por eso, durante una migración no conviene interpretar el mensaje «La URL está en Google» de forma aislada. Comprueba también la fecha del último rastreo y, si necesitas conocer la situación actual, utiliza Probar URL publicada.
Utiliza Rendimiento para saber si realmente estás posicionando
Este ha sido otro punto interesante al seguir mi propia migración. Buscar repetidamente tu web en Google no es una buena herramienta de diagnóstico. Los resultados pueden variar por multitud de factores y, además, ya no siempre resulta sencillo recorrer muchas páginas de resultados.
Google Search Console proporciona datos mucho más útiles.
En:
Rendimiento → Resultados de búsqueda
puedes consultar:
- clics;
- impresiones;
- CTR;
- posición media;
- consultas;
- páginas;
- países;
- dispositivos.
Puedes filtrar, por ejemplo, por una consulta concreta y descubrir que tu sitio está apareciendo con una posición media determinada aunque tú no logres localizarlo manualmente.
Esto permite distinguir entre:
«Mi web ha desaparecido de Google»
y:
«Mi web sigue apareciendo, pero está fluctuando o posicionándose más abajo».
Son situaciones completamente diferentes.
Comprueba qué página está mostrando Google para cada consulta
Después de filtrar una búsqueda concreta en Rendimiento, entra en:
Páginas
Puede que hayas creado una página específica para una consulta y Google esté mostrando otra URL de tu propio sitio. Eso tampoco implica automáticamente que exista un problema.
Si ambas están correctamente indexadas y tienen canonicals diferentes y válidas, simplemente puede significar que Google considera otra URL más relevante para esa consulta en ese momento. Primero analiza. Después decide si hace falta modificar algo.
No cambies media web mientras Google procesa la migración
Esta recomendación me parece especialmente importante.
Si al mismo tiempo que cambias de dominio modificas:
- URLs;
- arquitectura;
- diseño;
- contenidos;
- titles;
- H1;
- intención de búsqueda;
- enlazado interno;
- CMS;
y después el tráfico cae, tendrás un problema adicional: no sabrás qué ha provocado la caída.
Siempre que sea posible, separa las grandes modificaciones. Migra. Comprueba. Deja que Google procese el cambio. Y después continúa optimizando.
¿Cuánto tarda Google en procesar un cambio de dominio?
No existe un plazo universal. El tamaño de la web, la frecuencia de rastreo, su popularidad, la estructura, las redirecciones y otros factores influyen en el proceso.
En una web pequeña pueden empezar a verse cambios relativamente rápido, pero que el dominio nuevo aparezca en Google a los pocos días no significa que la migración haya terminado.
Eso fue precisamente lo que ocurrió en mi caso. yohecaceres.com empezó a aparecer pronto para determinadas búsquedas que antes correspondían a Oh my Web!, pero semanas después Google todavía mantenía algunas referencias del dominio antiguo.
Por eso una migración no debería evaluarse mirando una SERP un día concreto. Hay que observar su evolución durante varias semanas.
¿Hay que hacer algo especial para aparecer en buscadores con IA después de una migración?
Con la llegada de AI Overviews, AI Mode y otros sistemas de búsqueda generativa es fácil pensar que, además de realizar la migración SEO tradicional, necesitamos preparar una segunda migración específica para la inteligencia artificial.
En el caso de Google, no es así. Y esto es algo que Google ha ido aclarando especialmente durante los últimos años.
El 21 de mayo de 2025, Google Search Central publicó una guía específica sobre cómo preparar los contenidos para sus experiencias de búsqueda con IA. En ella explicaba que los requisitos técnicos habituales de Google Search también sirven para sus formatos de inteligencia artificial: la página debe poder rastrearse, indexarse y mostrarse correctamente en los resultados.
También recomendaba seguir utilizando datos estructurados cuando fueran apropiados y asegurarse de que coincidieran con el contenido visible de la página, pero no establecía ningún Schema.org especial para aparecer en AI Overviews o AI Mode.
A finales de ese mismo año Google fue todavía más explícito.
En su documentación sobre AI features and your website, actualizada el 10 de diciembre de 2025, indica que para poder aparecer como fuente o enlace de apoyo en AI Overviews o AI Mode una página debe estar indexada y ser apta para aparecer normalmente en Google Search.
No existen requisitos técnicos adicionales. Y tampoco hace falta añadir un marcado Schema.org específico para inteligencia artificial.
El 15 de mayo de 2026, Google publicó una nueva guía dedicada expresamente a optimizar una web para sus experiencias de búsqueda generativa y aclaró todavía más este punto.
Para Google, las bases siguen siendo las del SEO:
- permitir el rastreo;
- conseguir que las páginas importantes puedan ser indexadas;
- utilizar enlaces internos claros;
- ofrecer el contenido principal en un formato que Google pueda interpretar;
- mantener una estructura comprensible;
- utilizar correctamente los datos estructurados cuando correspondan;
- ofrecer contenido original, útil y basado, siempre que sea posible, en conocimiento o experiencia propios.
Es decir, no existe un “schema para IA” que tengamos que añadir después de cambiar de dominio.
Los datos estructurados siguen siendo importantes. En mi caso continúo utilizando Schema.org para definir correctamente páginas, artículos, servicios y entidades de mi web. Pero su función no es dar acceso a las respuestas generativas de Google mediante un marcado especial.
¿Qué ocurre entonces con llms.txt y las páginas LLM-Info?
Aquí conviene diferenciar varias cosas. llms.txt surgió como una propuesta para proporcionar a los sistemas basados en grandes modelos de lenguaje una versión sencilla y estructurada de la información relevante de un sitio web.
Sin embargo, Google aclaró en mayo de 2026 que Google Search no utiliza llms.txt como una señal especial para sus resultados, incluidos AI Overviews y AI Mode.
Según su documentación, disponer de este archivo no mejora ni perjudica la visibilidad en Google Search.
Eso no significa que no podamos mantenerlo si queremos facilitar información a otros sistemas que utilicen ahora o en el futuro este tipo de archivos. Simplemente no debemos confundirlo con un requisito de Google.
Algo parecido ocurre con las denominadas páginas LLM-Info.
Una página /llm-info/ puede reunir de forma clara información sobre una empresa o profesional: quién es, qué hace, dónde trabaja, qué servicios ofrece, cuáles son sus páginas oficiales o cómo se relacionan las distintas entidades del sitio.
Puede resultar útil como página informativa y como parte de una estrategia más amplia de organización semántica del contenido, pero Google no reconoce actualmente /llm-info/ como un formato especial ni exige disponer de una página de este tipo para aparecer en sus resultados generativos.
Para Google seguirá siendo, esencialmente, una página HTML más que debe aportar contenido útil y coherente con el resto del sitio.
Por eso, después de una migración de dominio, no necesitamos crear una infraestructura paralela exclusivamente para AI Overviews o AI Mode.
Lo que sí debemos hacer es comprobar que todas las señales que ya utilizábamos siguen siendo correctas en el nuevo dominio:
robots.txt;- datos estructurados;
- enlaces internos;
- canonicals;
- sitemap;
- páginas informativas sobre la entidad o el negocio;
- cualquier archivo o recurso adicional que hayamos decidido mantener para otros buscadores y sistemas de IA.
En mi caso, además de revisar el SEO técnico después de trasladar ohmyweb.net a yohecaceres.com, comprobé también que la información preparada para los diferentes sistemas de búsqueda e inteligencia artificial continuaba apuntando correctamente al nuevo dominio.
Lo importante no es crear archivos o marcados especiales porque estén de moda, sino conseguir que toda la información que publicamos sobre nuestra web, nuestra marca y nuestros servicios sea accesible, coherente y no se contradiga después de la migración.
Si quieres profundizar en esta parte, en mi artículo sobre SEO, GEO y búsqueda con inteligencia artificial explico con más detalle cómo está evolucionando la búsqueda y qué medidas merece realmente la pena aplicar.
¿Y ChatGPT?
OpenAI utiliza rastreadores diferentes para distintas finalidades.
OAI-SearchBot está relacionado con la posibilidad de que páginas web puedan aparecer en las funciones de búsqueda de ChatGPT, mientras que GPTBot tiene otra finalidad y ambas opciones pueden gestionarse de manera independiente.
Puedes consultar la documentación oficial de OpenAI sobre sus crawlers.
Después de cambiar de dominio conviene revisar robots.txt para asegurarte de que las decisiones que habías tomado en el sitio anterior siguen siendo las que quieres mantener en el nuevo.
En mi caso, por ejemplo, esa fue una de las comprobaciones realizadas después de la migración.
Otros lugares que debes actualizar después de cambiar de dominio
Google no es el único sitio que conoce tu dirección.
Revisa también:
- Google Analytics;
- Microsoft Clarity;
- Google Business Profile;
- LinkedIn;
- redes sociales;
- directorios profesionales;
- firmas de correo;
- herramientas SEO;
- plataformas de email marketing;
- perfiles en asociaciones;
- otras webs propias;
- CDN;
- gestores de etiquetas;
- integraciones externas.
Si puedes actualizar directamente un enlace antiguo para que apunte al nuevo dominio, hazlo. Eso no significa que tengas que perseguir a todas las webs que alguna vez te hayan enlazado. Para eso están las redirecciones. Pero sí merece la pena actualizar los enlaces importantes que estén bajo tu control.
Errores frecuentes al migrar una web a otro dominio
Copiar la web y pensar que la migración ha terminado
Copiar archivos y base de datos es solo una parte del proceso. La verdadera migración SEO empieza cuando hay que conectar correctamente las antiguas URLs con las nuevas.
No configurar redirecciones permanentes
Si Google conoce una URL y esta desaparece sin indicar dónde está ahora su contenido, estás rompiendo la continuidad entre ambas.
Redirigir todo hacia la home
Cada URL debería conducir a su equivalente o a la alternativa más lógica. La página principal no debe convertirse en el destino de todo aquello que ya no sabes dónde colocar.
Mantener canonicals del dominio antiguo
Una web puede parecer perfectamente migrada y seguir enviando señales equivocadas mediante sus metadatos.
Dejar enlaces internos hacia el dominio anterior
Si el enlace puede apuntar directamente a la URL nueva, no tiene sentido mantener un salto intermedio.
Olvidar los datos estructurados
Es fácil fijarse en lo visible y olvidarse del JSON-LD.
Olvidar indicar Cambio de dirección en Search Console
Me ocurrió a mí en esta migración.
No porque desconociera la herramienta, sino porque en una migración hay muchas comprobaciones que realizar y es fácil dejar alguna pendiente.
No invalida necesariamente todo el proceso si las redirecciones están funcionando, pero es una herramienta que Google pone específicamente a nuestra disposición para comunicar un traslado completo de dominio.
Dar de baja demasiado pronto el dominio antiguo
Si deja de responder, también dejan de hacerlo sus redirecciones.
Realizar demasiados cambios simultáneos
Dominio nuevo, diseño nuevo, URLs nuevas, arquitectura nueva y contenidos nuevos al mismo tiempo es una combinación que dificulta mucho cualquier diagnóstico posterior.
Buscar obsesivamente tu web en Google
Search Console te dará información mucho más útil que realizar constantemente la misma búsqueda desde tu navegador.
Asustarte porque siga apareciendo el dominio anterior
Mira primero:
- fecha del último rastreo;
- redirección actual;
- canonical;
- prueba en tiempo real;
- rendimiento del dominio nuevo.
Que todavía aparezca el dominio antiguo no significa automáticamente que la migración haya fallado.

Checklist para migrar un dominio sin perder SEO
Antes de la migración
- Hacer una copia de seguridad completa.
- Crear un inventario de las URLs antiguas.
- Definir la correspondencia entre URLs antiguas y nuevas.
- Identificar páginas con tráfico y backlinks.
- Preparar el nuevo dominio.
- Comprobar DNS y HTTPS.
- Verificar el nuevo dominio en Google Search Console.
- Conservar la propiedad antigua.
- Guardar una referencia de las principales métricas SEO.
Durante la migración
- Migrar correctamente WordPress.
- Sustituir referencias al dominio anterior.
- Revisar enlaces internos.
- Revisar canonicals.
- Revisar Open Graph.
- Revisar datos estructurados.
- Comprobar
robots.txt. - Generar el nuevo sitemap XML.
- Configurar redirecciones permanentes URL a URL.
- Evitar cadenas innecesarias de redirecciones.
- Comprobar códigos HTTP y destinos.
Después de la migración
- Enviar el sitemap nuevo a Search Console.
- Utilizar Cambio de dirección.
- Inspeccionar las páginas más importantes.
- Solicitar un nuevo rastreo cuando proceda.
- Comprobar Search Console periódicamente.
- Revisar Google Analytics.
- Revisar Clarity y otras herramientas de medición.
- Actualizar perfiles y enlaces externos bajo tu control.
- Revisar
robots.txty rastreadores relacionados con buscadores de IA. - Mantener el dominio antiguo.
- Mantener las redirecciones.
- Conservar ambas propiedades de Search Console.
- Vigilar consultas, impresiones, clics y posiciones durante las semanas siguientes.
Preguntas frecuentes sobre una migración de dominio
¿Cambiar de dominio perjudica al SEO?
Puede provocar fluctuaciones temporales porque los buscadores necesitan procesar el traslado.
Una migración bien planteada intenta conservar las señales existentes mediante redirecciones permanentes, canonicals coherentes, enlaces internos correctos, sitemaps y las herramientas disponibles en Search Console.
¿Tengo que utilizar redirecciones 301?
En un traslado permanente necesitas una redirección permanente. La 301 es la más habitual y reconocible, aunque también existen otros códigos permanentes como 308.
¿Tengo que redirigir todas las URLs?
Deberías revisar todas las URLs relevantes y, especialmente, aquellas que estén indexadas, tengan tráfico, posicionamiento o backlinks.
Cuando exista una página equivalente, la URL antigua debería conducir directamente a ella.
¿Puedo redirigir todas las páginas antiguas a la home?
No es una buena estrategia. La redirección debería llevar al contenido equivalente o al destino más relacionado posible.
¿Tengo que conservar el dominio antiguo?
Sí, durante la migración. Google necesita poder acceder a las antiguas URLs para encontrar sus redirecciones. Su documentación recomienda mantenerlas durante al menos un año y, si es posible, durante más tiempo.
¿Tengo que conservar también el hosting antiguo?
No necesariamente. Lo que necesitas conservar es la infraestructura necesaria para que las URLs antiguas sigan respondiendo correctamente con sus redirecciones.
La forma técnica de conseguirlo dependerá de cómo esté configurado tu dominio.
¿Tengo que crear una nueva propiedad de Search Console?
Sí. El nuevo dominio debe verificarse y conviene mantener también la propiedad anterior durante la transición.
¿Qué es Cambio de dirección de Search Console?
Es una herramienta que permite comunicar a Google que un sitio se ha trasladado a otro dominio. Se utiliza desde la propiedad antigua una vez que el nuevo sitio está preparado y las redirecciones están funcionando.
¿Cambio de dirección sustituye a las redirecciones?
No.
Las redirecciones siguen siendo imprescindibles. Cambio de dirección proporciona a Google una señal adicional sobre el traslado completo del sitio.
¿Cuándo envío el sitemap nuevo?
Cuando las URLs definitivas del nuevo sitio estén publicadas y accesibles.
¿Por qué sigue apareciendo mi antiguo dominio en Google?
Puede haber diferentes motivos.
Uno de ellos es simplemente que Google todavía conserve información correspondiente a un rastreo anterior.
Antes de concluir que existe un problema, comprueba:
- fecha del último rastreo;
- funcionamiento actual de la redirección;
- canonical;
- prueba publicada;
- comportamiento de la nueva URL.
¿Puede estar la nueva página indexada y no posicionar para la búsqueda que yo esperaba?
Sí. Indexación y posicionamiento no son lo mismo. Google también puede decidir que otra URL de tu propio sitio responde mejor a una determinada consulta.
¿Cómo sé en qué posición está mi web si no puedo encontrarla manualmente?
Utiliza:
Google Search Console → Rendimiento
Filtra por la consulta que quieras analizar y consulta su posición media, impresiones y páginas asociadas.
Es mucho más útil para analizar tendencias que buscar repetidamente tu propia web.
¿Cuánto tarda una migración de dominio?
No existe un plazo fijo. Google procesa las URLs progresivamente y las fluctuaciones pueden prolongarse durante semanas.
Lo importante es comprobar que las señales técnicas sean correctas y que la evolución del nuevo dominio sea razonable.
Lo que he comprobado al migrar mi propia web
Esta no ha sido mi primera migración de dominio, pero sí ha sido diferente a las anteriores.
Cuando haces este trabajo para otra web, preparas la migración, realizas todas las comprobaciones necesarias y haces seguimiento para asegurarte de que Google está procesando correctamente el cambio.
Cuando la web es la tuya, observas cada movimiento con una lupa bastante más grande. Conozco perfectamente qué páginas estaban posicionando, para qué búsquedas aparecían, qué contenidos llevan años publicados y qué evolución ha tenido el dominio.
Eso me ha permitido seguir el proceso con un nivel de detalle que no siempre es posible en otros proyectos. Y ha servido para confirmar algo que considero importante: una migración necesita tanto método como paciencia.
La parte técnica tiene que estar bien hecha, evidentemente. Pero también hay que saber interpretar lo que ocurre después. Que el dominio antiguo siga apareciendo durante unas semanas no significa necesariamente que la migración haya fallado. Que una posición pase del puesto 15 al 25 y después vuelva al 18 tampoco. Y que Google descubra el dominio nuevo rápidamente no significa que haya terminado de procesar cada una de sus URLs.
En mi caso, Search Console me ha permitido comprobar que yohecaceres.com seguía obteniendo impresiones para búsquedas relacionadas con mis servicios mientras Google todavía conservaba determinadas referencias de ohmyweb.net.
También he podido comprobar que páginas concretas del nuevo dominio estaban correctamente indexadas, que Google aceptaba sus canonicals y que, al consultar en tiempo real URLs antiguas, las señales ya apuntaban hacia el nuevo dominio. Es decir, técnicamente la migración estaba funcionando aunque una búsqueda manual en Google pudiera hacer pensar otra cosa. Y creo que esa es una de las partes más interesantes de todo el proceso, una migración no termina cuando configuramos las redirecciones.
Después empieza otra fase en la que Google tiene que rastrear, interpretar y consolidar el cambio.
Si tuviera que resumir todo el proceso en una sola idea sería esta:
Google necesita recibir señales coherentes y tiempo para procesarlas.
URL antigua:
→ redirección permanente
→ URL nueva
Canonical:
→ URL nueva
Enlaces internos:
→ URL nueva
Sitemap:
→ URLs nuevas
Search Console:
→ nuevo dominio + Cambio de dirección
Y después:
→ rastreo
→ procesamiento
→ seguimiento
→ paciencia.
Haberlo hecho esta vez con mi propia web no ha cambiado el procedimiento que utilizo para una migración. Lo que sí ha cambiado es la cantidad de información que he podido observar durante el proceso. Y eso es precisamente lo que he querido recoger en esta guía.
Migrar un dominio es fácil. Migrarlo bien requiere algo más
Cambiar una dirección web puede hacerse en pocos minutos.
Conseguir que todo lo que existe alrededor de esa dirección siga funcionando correctamente requiere bastante más trabajo.
SEO, enlaces, analítica, indexación, datos estructurados, redirecciones, rastreo y buscadores tienen que continuar contando la misma historia: esta web no ha desaparecido, se ha trasladado.
Si tu sitio ya tiene años de contenido, tráfico o posicionamiento, merece la pena dedicar tiempo a hacerlo correctamente.
Soy Yohe Cáceres, diseñadora UX/UI, desarrolladora WordPress y especialista en SEO. Trabajo desde Zamora con profesionales y pequeñas empresas de toda España, creando proyectos en los que diseño, experiencia de usuario y posicionamiento forman parte de la web desde el principio.
Puedes conocer mejor quién soy y cómo trabajo o visitar mi web si estás pensando en desarrollar o renovar un proyecto de diseño web estratégico en WordPress.
Porque una web no termina cuando se publica. Y, como he vuelto a comprobar con esta migración, muchas de las decisiones que realmente importan son precisamente las que no se ven.


